La Anorexia: su significado psicodinámico

Extraído y adaptado del Manual de psiquiatría de Lampière y Féline.

Mediante el rechazo del cuerpo y de sus necesidades, se expresa la incapacidad de integrar las transformaciones físicas y afectivas del período puberal y el rechazo de la sexualidad genital. El ascetismo y la intelectualización, triviales en la adoslecencia, son mecanismos defensivos llevados al extremo. El cuerpo deseado, fantaseado, es un cuerpo delgado y seductor.
El cuerpo real vivido como insatisfactorio no es aprehendido en su apariencia objetiva; la anoréxica niega su delgadez y aunque se encuentre caquéctica, se halla demasiado gorda, que pesa demasiado; el riesgo vital es totalmente desconocido o negado.
Al luchar contra el hambre engañando a sus impulsos, el paciente anoréxico experimenta un sentimiento de poder y dominio de sí mismo, al tiempo que manipula a sus prójimos a los que acusa de intereses materiales y groseros. La satisfacción que le produce está en el ámbito del placer perverso y este autoerotismo destructor será un obstáculo importante en el tratamiento.
Las imágenes paternas en el anoréxico son imprecisas e indiferenciadas, sobresaliendo una imagen materna omnipotente y asexuada, considerándose aquí como una reactivación de la angustia de castración en la adolescencia, lo que implica, en un movimiento regresivo masivo, el retraimiento de las referencias objetales (débil apetito sexual y sobrestimación de las actividades intelectuales y motrices, vividas como desencarnadas) y el retorno a posturas arcaicas en las que todo es vivido en términos de dependencia o no-dependencia en el seno de una inflación narciscista megalomaníaca.
El poder rechazar la nutrición es sentirse autónomo, asegurarse de poder funcionar sin dependencia externa según una visión ideal de sí mismo o del cuerpo, negado en su vergonzosa realidad y fantaseado en un cuerpo descarnado inmortal.
Incluso el entorno, y particularmente la madre, es constantemente controlado y desafiado a través de la conducta anoréxica. Sin embargo, aunque se rechaza la realidad del propio cuerpo, la permanencia de un Yo suficiente permite mantener la realidad externa y por tanto, el delirio no existe.

Al lado de esta organización anoréxica típica, existen otras formas de anorexia presentes en sujetos de estructuras psicológicas variadas y comportan movimientos regresivos de distinta gravedad, durante los cuales la desorganización alimenticia se especifica distintamente:


  • Anorexia reactiva tras un duelo o un fracaso; la inapetencia es primaria (y no una lucha contra el hambre) en un contexto depresivo más o menos manifiesto.
  • Anorexia histérica se produce en personalidades histéricas y es usada para exhibir la delgadez como relación captativa incluso frente al entorno médico y se "normaliza" por razones de modas y ambientes sociales.
  • Anorexia obsesiva con ritos alimenticios y cuentas calóricas, muy defendida contra cualquier intrusión personal y frente a la relación terapéutica, también muy influenciada por elementos socioculturales.
  • Anorexia del paciente Límite o del inicio de un trastorno psicótico grave.
Cuando la anorexia se reactiva en la mujer adulta sucede generalmente en base a una estructura histérica y en un contexto conflictivo; a veces se trata de un equivalente depresivo. Es muy importante el diagnóstico diferencial con un Síndrome de Sheehan, que es una caquexia hipofisiaria del posparto.

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