El Inconsciente Cognitivo: boceto de integración

Adaptado de Erdelyi en La psicología cognitiva de Freud


Deutsch (1965) relata el caso de una mujer de mediana edad que perdió un perro que había comprado hacía poco. Su reacción ante esta pérdida fue desconcertante: se sumergió en una profunda depresión que acabó requiriendo ingreso hospitalario y, por razones de peso, aunque no explicadas, empezó a manifestar el temor delirante a que la arrojaran desnuda a la calle y la abandonaran allí a una muerte terrible.
¿Cómo podía explicarse tal reacción? Ésta no es una mera pregunta académica, ya que en la mayoría de casos clínicos se da de una u otra manera, una reacción patológica excesiva o "inadecuada".
Veamos cómo explica el psicoanálisis y el conductismo esta reacción.

e-----------------------------------R


La explicación conductista se enmarca en el esquema del condicionamiento clásico (Dollard y Miller, 1950; Eysenck, 1960; Wolpe, 1973). Las reacciones excesivas, por ejemplo las fobias, se deben al apareamiento anterior de un estímulo neutro (el estímulo condicionado, EC) con otro estímulo (estímulo incondicionado, EI) que provoca una respuesta intensa (la respuesta incondicionada, RI).


EC----------EI-----------------RI


Tras uno o más apareamientos, el estímulo inicialmente inefectivo (pequeño) llega a provocar por sí solo, una respuesta similar a la RI, llamada respuesta condicionada (RC):


EC-------------------------------RC


Por tanto, las reacciones inadecuadas se aprenden de la misma forma que el perro de Pavlov aprendió a salivar al oir la campana. 
Una ventaja importante de la concepción conductista, además de su impresionante simplicidad, es que podemos demostrarla en el laboratorio.
Desgraciadamente para la formulación del condicionamiento clásico, el cuadro tiende a oscurecerse en la vida real. Aunque es bastante común encontrar ejemplos de la vida cotidiana que encajen con este modelo, lo más típico es que no se encuentre ninguna experiencia pasada traumática. (EI traumático) asociada con el estímulo actualmente temido, aunque en realidad inofensivo. Peor aún, en la mayoría de casos de reacciones inadecuadas, ni siquiera queda claro que se pueda aplicar el paradigma del condicionamiento clásico, como la depresión y la convicción delirante de la paciente de Deutsch.
El enfoque psicoanalítico de estas reacciones excesivas introduce una perspectiva nueva y sorprendente. Sostiene que si las examinamos debidamente, no existen reacciones excesivas; lo que parece una reacción excesiva se debe a una ilusión, es decir, que el pequeño estímulo que parece provocar la respuesta excesiva, es, de hecho, la causa directa de la reacción. El psiconanálisis sostiene que la causa directa de la respuesta es totalmente proporcionada a la respuesta y la única razón por la que esto no es inmediatamente obvio es porque se da en un nivel inaccesible tanto para el sujeto como para el obervador: en el inconsciente. Se supone que el estímulo inocuo sólo desencadena o representa simbólicamente la verdadera causa de la reacción  excesiva. Por tanto, la situación psicológica en estos casos no se explica como la primera gráfica, sino:

Consciente        E--------------E(dentro del Inconsciente)-------------R


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