Explorando la Histeria Colectiva con las neuronas espejo


Adaptado de Andrew Wilner para Medscape Psychiatry

En enero de este año, un grupo de adolescentes, casi todas niñas, en la pequeña ciudad de Le Roy, en el oeste de Nueva York de repente presentaron síntomas graves congruentes con un síndrome de Tourette. El caso atrajo la atención mediática y ha sido objeto de artículos en el Huffington Post y el New York Times, así como mensajes de YouTube y Facebook. Dos de las chicas también aparecieron en el Today Show, acompañados de sus angustiadas madres. Las toxinas ambientales de los antiguas fábricas de la ciudad de Jell-O ®, un accidente en 1970 de tren tóxicos, PANDAS (trastornos neuropsiquiátricos pediátricos autoinmunes asociados con la infección por estreptococos) y otras etiologías improbables se postularon como posibles explicaciones de este fenómeno inusual, pero los neurólogos sostuvieron con certeza el trastorno de conversión. Es un caso clásico de histeria colectiva.

Trastorno de conversión e Histeria Colectiva

El trastorno por conversión, o histeria, se remonta al menos a los días en que los egipcios escribían en papiros. El término indica "una alteración de la función del cuerpo que se caracteriza por síntomas neurológicos, sensoriales o motores para los que las explicaciones médicas disponibles, o bien no explican, o no tienen en cuenta la gravedad del deterioro del paciente". El trastorno de conversión que afectan a grupos de personas (histeria colectiva), a menudo ocurre en las escuelas u otras comunidades cerradas. Los olores o fugas de gas (percibida o real) son estímulos asociados comunes de la época.

Neurobiología del trastorno de conversión

Para entender el trastorno de conversión de un punto de vista neurobiológico, se debe aceptar que la mente es el producto del cerebro. Gran variedad de modelos se han propuesto para explicar las reacciones de conversión. Freud propuso el concepto de "conversión" de los recuerdos intolerables en síntomas somáticos.  El concepto de "neodisociación", en el que un paciente con pérdida de la función, tales como pérdida de la visión histérica, todavía procesa los estímulos visuales que influyen en su comportamiento, sin embargo, él o ella no es consciente de la información visual. Los síntomas de conversión también se han atribuido a los "representaciones burdas", donde los datos sensoriales están integrados por error en la conciencia.

Otra teoría sugiere que los estados de conversión son una estrategia de protección que invoca un estado de comportamiento aprendido con anterioridad. Una hipótesis compleja implica un "mapeo del cuerpo falso", que requiere una disfunción en un circuito que contiene la corteza cingulada, la ínsula, el tálamo, núcleos del tronco cerebral, la amígdala, el centro ventromedial prefrontal, área suplementaria motora, y otras áreas clave. Otro postulado es la disfunción de las vías estriatotalámicas corticales, que controlan la función sensoriomotora y la conducta motora voluntaria. Los avances en neuroimagen, como la resonancia magnética funcional (fMRI), magnetoencefalografía (MEG), SPECT y la estimulación magnética transcraneal (TMS), están proporcionando las herramientas necesarias para investigar científicamente los circuitos neurológicos involucrados.


¿Son las neuronas espejo la respuesta?

Recientemente, Lee y Tsai sugieren que las neuronas espejo puede desempeñar un papel en la patogenia de la histeria colectiva. El circuito de neuronas espejo se refiere a "las neuronas en la corteza frontal, parietal y temporal del mono, que descargan de forma desorganizada, cuando un movimiento se ejecuta y cuando el mismo movimiento se observa." Se cree que el sistema de neuronas espejo existe también en los seres humanos. Una característica inhibidora del sistema de neuronas espejo nos impide imitar todo lo que vemos. La existencia de neuronas espejo se ha utilizado para diseñar la rehabilitación más eficaz para el ictus y puede explicar algunos de los déficits cognitivos de la enfermedad de Parkinson.

Según Lee y Tsai, 4 características del sistema de neuronas espejo podría contribuir a su papel en la patogenia de la histeria colectiva. En primer lugar, el fracaso del componente inhibitorio en ciertas personas puede predisponerlos a imitar a otros. En segundo lugar, los síntomas de la histeria colectiva suelen producirse por medios visuales y auditivos, ambos de los cuales son procesados ​​por las neuronas espejo. En tercer lugar, las neuronas espejo puede desempeñar un papel en el contagio emocional, que nos permite "capturar" y sentir las emociones de los demás. Por último, la actividad de estas neuronas es más activo en las mujeres, un grupo coherente representados en los episodios de histeria colectiva.

Conclusiones

Los casos de histeria colectiva han sido una característica de la sociedad humana durante miles de años, y su causa sigue siendo inexplicable. Continuación de la investigación con neuroimagen mejora funcional (fMRI, MEG, SPECT) y neuroestimulación (TMS) pronto podría salvar el abismo cada vez más estrecho entre la mente y el cerebro y dar una explicación neurobiológica de la histeria colectiva. Mientras tanto, nos queda enfrentarnos a la hipótesis no probadas y proponer el tratamiento empírico de pacientes con síntomas que los colocan en la incómoda frontera entre la neurología y la psiquiatría.

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