Cinco mil gallegos sufren trastornos de personalidad por la adicción a la cocaína


El 0,2% de la población gallega consume esta droga entre dos y seis veces por semana, o incluso, diariamente.
JULIO PÉREZ / VIGO
Es fácil comprobarlo en los numerosos juicios que se celebran en los tribunales por delitos contra la salud pública y que sientan en el banquillo a vendedores de cocaína a pequeña escala, consumidores también en la mayoría de los casos. Los acusados presentan "con bastante frecuencia", según reconocen los psicólogos de los juzgados de Vigo, tics nerviosos y problemas de ansiedad y de tipo paranoico. Dos de los trastornos de personalidad más frecuentes entre los adictos al polvo blanco. La lista de alteraciones mentales es muy larga. Tanto como el cálculo del número de afectados en la comunidad. Alrededor de 5.000 gallegos, el 0,2% de la población, sufren o tienen mucho riesgo de padecer trastornos de personalidad provocados por la adicción a la coca. Patologías que muchas veces se esconden, según los expertos, al igual que el problema de la dependencia de las drogas.
Los estudios sobre la relación entre el consumo de cocaína y los efectos que ejerce sobre la personalidad son todavía muy escasos. De ahí la importancia del reciente análisis realizado por la psicóloga gallega Ana López Durán, al amparo del Departamento de Psicología Clínica y Psicobiología de la Facultad de Psicología de la Universidad de Santiago de Compostela. Una de las principales conclusiones es que un "importante porcentaje" de los adictos, el 66,6%, sufre, al menos, un trastorno. Presentan, sobre todo, actitudes antisociales y pasivo/agresiva, una alteración que lleva a la persona a parece ser condescendiente con los deseos y necesidades de los demás, pero que, en realidad, se resiste pasivamente a ellos y está cada vez más hostil.
Durante año y medio, la investigación seleccionó una muestra de pacientes que estaban a tratamiento en seis centros públicos de desintoxicación en Galicia. 102 ex consumidores -87 hombres y 15 mujeres- de las unidades asistenciales de las agrupaciones Aclad y Alborada en A Coruña, Vigo y Tomiño, y del ayuntamiento de Pontevedra. Su situación, según los expertos, es comparable a los más de 5.000 gallegos que, según la última estadística de drogas en Galicia, consume cocaína de dos a seis veces por semana o a diario, y que pueden ser considerados drogodependientes.
Además de las conductas antisociales y la pasivo/agresiva, otro de los trastornos más frecuentes entre los adictos a la cocaína en Galicia es la personalidad narcisista -una admiración exagerada hacia sí mismos-, que afecta al 18,6%. Patrones de agresividad y sadismo en casi un 14% de los casos, con tendencias autodestructivas en un 10,85%. Con menos frecuencia aparecen trastornos esquizoides (7%) -rechazan las relaciones interpersonales-; conductas fóbicas (9,8%) -miedo irremediable a determinadas cosas o situaciones-; dependencia (5,9%); ejemplos de histrionismo (9,8%) -buscan llamar la atención-; compulsivos (2,9%); un 1% de trastornos esquizotípicos -se sienten social y emocionalmente aislados-; un 7,8% de trastornos límite de personalidad -en permanente estado de confusión, ligado a la ansiedad-; y un 2,9% sufren paranoias.
Evaluación previa para tratar la dependencia
La gente que padece un trastorno de personalidad tiene muchas más posibilidades de sufrir ansiedad y depresión que el resto de la población. Si además se añade la dependencia de una sustancia como la cocaína, su evaluación previa por los médicos y psicólogos es fundamental para el éxito del tratamiento de desintoxicación. Si se actúa sobre esas alteraciones, según el estudio capitaneado por Ana López Durán, disminuyen las consecuencias que pueden tener sobre el proceso para dejar la droga, y que, según otra investigación en la que también participó la psicóloga gallega junto con el vicepresidente de Socidrogalcohol, Elisardo Becoña, logran pasar con éxito casi un 59% de los drogodependientes gallegos que se someten a terapia. Los problemas mentales derivados del consumo frecuente de coca -de los que sólo es consciente la mitad de los enfermos- tienen también un importante efecto sobre el entorno. Un 60,3% reconoce que les ha afectado mucho o muchísimo a su relación de pareja.
Noticia extraida de El Faro de Vigo

Comentarios

Entradas populares de este blog

El sufrimiento oculto del psicópata

El Incesto: lo que hay que saber de las víctimas

Personalidad según Otto Kernberg